Panettone clásico con naranjas sicilianas confitadas y pasas sultanas perfumadas con “Vino Marsala Fine DOC”
Sicilia es la cuna de la pastelería italiana, la fragua donde se forjaron los cannoli de ricotta, la cassata, el sfincione y la fruta martorana. Los postres sicilianos, que siempre han estado relacionados con ritos religiosos, surgen de un arte antiguo, influenciado por importantes recetas, ingredientes y métodos de los pueblos que dominaron la isla.
Pero ¿cuáles son los secretos de este arte que los maestros pasteleros de Sicilia guardan, interpretan y renuevan en la creación de postres tan exquisitos?
En primer lugar está la creatividad típica de los pasteleros sicilianos, que interpretan y renuevan los procesos tradicionales como ningún otro. A esto se suma el uso de cereales que maduran al sol de la isla, masas madre y levaduras naturales, y métodos de cocción, diferentes para cada producto, que nuestros pasteleros respetan fielmente.
Por último, pero no menos importante, la selección y el uso de esas frutas típicamente sicilianas que el mundo nos envidia, como pistachos y almendras, naranjas, mandarinas y limones, higos y moras negras, chocolate de Modica.
